martes, 22 de enero de 2019

Mr Hyde



La ultra derecha teje un discurso que le habla directamente a nuestra fiera interior, al ente que habita en lo más profundo de nuestra psiquis. Alguien dijo que unos días de hambre es lo único que separa nuestra sociedad de la barbarie, quizás no sea cierto del todo, pero desde luego que no iba mal encaminado, ya que nuestro cerebro está estructurado por capas, capas que esconden el historial evolutivo que nos ha traído hasta lo que somos hoy en día como especie, por lo que la refinación del gusto por el arte, la búsqueda de la espiritualidad, el afán por la relaciones complejas… todo ello puede quedar enmudecido en un instante, cuando nuestro yo más profundo y primitivo despierta, normalmente debido al miedo, la rabia, la supervivencia, o una mezcla de las tres. Sea como sea nuestra tendencia primaria es ser fascistas, defender a la manada del diferente, desconfiar y ser cruel para sobrevivir, como hace cualquier animal y en especial los mamíferos. (Si alguien cree que esto no es así, quizás debería leer un poco más, ver de vez en cuando algún documental de vida animal o simplemente observar el comportamiento de los animales domésticos)
Thomas Jefferson dijo: “el precio de la Libertad es la eterna vigilancia”. Él se refería a la necesidad de estar siempre atentos a que los derechos ganados no se perviertan o pierdan, que la obligación del ciudadano no es sólo elegir a buenos gobernantes, sino estar siempre pendientes de que éstos cumplen sus promesas y de que la sociedad avanza en la dirección correcta. Pues bien, yo creo que este concepto puede y debe ser también aplicado en la vigilancia constante de no dejarnos llevar por nuestros instintos más básicos. Esta lucha siempre fue necesaria, a lo largo de la historia, pero hoy en día se vuelve más necesaria, debido a la post-verdad, que apela a nuestras pasiones e instintos, manipulando la información y faltando a la verdad, todo ello a favor de una derecha rejuvenecida y maquillada que intenta hacernos creer que no es lo que es, usando términos como Neo-liberales, y hablándonos de centrismo como si tal cosa pudiera existir.
El ser humano también cuenta entre sus instintos básicos con la empatía o el cariño, entre otras cualidades positivas, pero no son estos instintos a los que me refiero en el texto, sino a los que surgen como reacción ante Miedo, rabia y supervivencia.
Si queremos un futuro de igualdad, de justicia social, no sólo para nosotros sino para las generaciones venideras, debemos estar siempre vigilantes de no convertirnos en Mr Hyde. 

domingo, 25 de noviembre de 2018

"Y por mi vinieron..."


El problema no es votar a gente incompetente o corrupta, el problema no es quedarte quieto cuando ves que los políticos mienten y engañan, el problema no es una población que dice con orgullo: Yo paso de la política. El problema son los otros, a veces son los judíos, los gitanos, los negros, los homosexuales, otras simplemente los inmigrantes, porque el problema nunca soy yo, y por lo tanto la solución nunca está en mi mano. Así que no me queda otra que confiar, desde mi analfabetismo absoluto en materia de política, en el que promete salvarme del enemigo exterior o diferente. Lo que ignoro es que algún día vendrá a por mi.

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mi,
no había nadie más que pudiera protestar.”
                                                                  Martin Niemöller

sábado, 22 de septiembre de 2018

Caballo de Troya



De un tiempo a esta parte, he observado como la industria de la moda, el marketing y los concursos de belleza, en su afán por no perder notoriedad han maquinado una jugada redonda colocando en sus portadas, pasarelas o spots publicitarios a mujeres que parecen no encajar del todo en el estereotipo clásico de belleza, bien sea por su peso, porque tenga síndrome de Down, o porque le falte una pierna o quizás porque nacieron en el cuerpo equivocado. La idea es que el incipiente rechazo en contra de la reducción de la mujer a un simple objeto decorativo se vea, no sólo apaciguado, sino que se revierta convirtiéndose en algo a admirar: “Mira qué bonito, esa chica sin una pierna soñaba con ganar un concurso de belleza y lo ha logrado, esa otra era despreciada por tener sobre peso y mira que bien hoy en día es modelo de pasarela”, etc. Es decir han logrado que parezca que algo totalmente superficial y en muchos casos denigrante para la mujer sea algo digno de admiración, cuando en realidad es un simple lavado de cara, y no digo que no sea un paso en la dirección correcta producido como reacción a la presión popular, pero no se dejen engañar, si no estabas a favor de los concursos de belleza no deberías pasar a estarlo porque lo gane una chica con una sola pierna. No olvidemos que esos conceptos de belleza siguen latentes, sólo es cuestión de observar a cualquiera de los ejemplos anteriormente nombrados para darse cuenta que poco se alejan de los estándares. Un buen ejemplo son las modelos de tallas grandes, lo único que las diferencia de otras de modelos es su talla, pero de resto entran en las proporciones y rasgos físicos comunes en una modelo. Una vez más el capitalismo utiliza un movimiento social para vender y limpiar su imagen, un ejemplo histórico de este modus operandi, es sin duda cuando en los 90 el movimiento Verde tuvo una repercusión importante en Alemania contagiando al resto del mundo y como de pronto empezó a estar de moda los tonos tierra, la ropa de campamento, la estética rural, producido todo ello por macro industrias que producían grandes volúmenes de residuos y contaminación, la historia moderna está llena de ejemplos muy parecidos, si les funcionó tantas veces porque no una más.

lunes, 20 de agosto de 2018

Solo una teoría



Cuando se habla de teorías a nivel científico se refieren a hipótesis totalmente demostradas y contrastadas, véase la teoría de la evolución, o la teoría del Big Bang, por nombrar algunas, el termino teoría, sólo nos indica que es un trabajo en progreso que está por pulir, no es el caso de una ley que se trata de una premisa simple totalmente desarrollada sin más ramificaciones que la propuesta básica. Veamos por ejemplo la ley de la gravedad que sintetizada en una formula simple nos permite calcular la fuerza de gravedad de cualquier objeto que esté sobre la superficie de la tierra, utilizando el valor conocido de aceleración que ejerce la gravedad, pero nada nos dice de por qué se produce dicha atracción, ni como se relaciona esta fuerza con otras, etc. Para dar respuesta a estas preguntas y a otras miles que puede suscitar la Gravedad se plantean Teorías científicas que incluyen estas y otras  leyes en sus propios postulados y desarrollos, es como si una teoría científica fuera una construcción compleja que está formada por leyes que hacen las funciones de ladrillos, es normal que en estas construcciones nos falten ladrillos para completar la construcción, ya que debemos tener en cuenta que en la naturaleza todo está relacionado en un intrincado laberinto que estamos tratando de descifrar, un verdadero trabajo hercúleo, así que es totalmente normal que tengamos huecos en las teorías científicas, pero insisto, esto no le resta veracidad a teorías totalmente contrastadas. No debemos olvidar que ciertos términos de uso común no tienen por qué ser equivalentes en significado en su uso en lenguaje técnico, como es el caso, así que por favor dejen de decir: “Pero es solo una teoría”

lunes, 13 de agosto de 2018

Competir



La famosa frase reza: “Lo importante no es ganar sino participar”
Pues mira por donde no estoy de acuerdo, lo importante no es participar, tampoco es ganar, lo importante es competir, competir sanamente, competir contra ti. La competición lleva intrínsecos gran parte de los  valores del deporte: Constancia, esfuerzo, dedicación, superación personal, espíritu de lucha, ninguna de estas premisas son necesarias para participar en la mayoría de las competiciones deportivas, si lo son para ganar, pero ganar solo gana uno y competir podemos todos.