Un millonario es una persona que cuenta con tanto capital
que él y sus familiares podrían pasar el resto de lo que les quede de vida sin
trabajar, pero a pesar de ello, crean, dirigen o administran empresas,
impulsados por dos motivos principales: por un lado, el aburrimiento, que por
extraño que parezca, cuando tienes dinero y todo el tiempo del mundo la vida
puede resultar muy larga y anodina, por otro lado, el segundo motivo suele ser
la avaricia, el afán de tener más dinero y poder, y por supuesto hacer ostentación
de ello. Por lo cual, cuando un empleado, quien ha firmado un contrato aceptando
unas condiciones de trabajo con el fin de obtener un sueldo decente que le
permita tener una calidad de vida aceptable, realiza horas extras no
remuneradas, en el fondo lo que está haciendo es regalar tiempo, esfuerzo y
salud, para que un millonario logre aliviar su aburrimiento, o alimentar su
avaricia e incluso puede que las dos cosas a la vez.
miércoles, 8 de noviembre de 2017
domingo, 29 de octubre de 2017
Complejidad.
En los últimos 100 años nuestro conocimiento del universo y
todo lo que lo conforma ha crecido a pasos agigantados conllevando,
inevitablemente, una mayor complejidad de teoremas, definiciones, experimentos,
etc. Es decir: un médico hoy en día tiene que estudiar no solo más cosas que
sus colegas del pasado, si no además, temas de mayor complejidad. Lo mismo se puede aplicar a
cualquier campo del conocimiento humano, Arquitectura, física, psicología,
biología, etc. No en vano Newton escribió: “Si he visto más lejos es porque
estoy sentado sobre los hombros de gigantes” en referencia al trabajo de todos
los hombres de ciencia que lo antecedieron. Pues bien, una vez dejado claro
este punto y asumiendo que es vox populi, me gustaría comentar una conversación
que tuve con una persona de profundas convicciones religiosas, quien me
preguntó si yo creía en esa tontería del Big Bang, que básicamente era
imposible de entender por la complejidad de dicha teoría. Me resultó fascinante
su razonamiento y más aún comprobar que ese mismo argumento es muy utilizado
entre gente creyente, en resumidas cuentas, argumentan que al ser demasiado
compleja de entender una teoría, y teniendo una solución tan simple como Dios y
su magia, la respuesta real debía ser sin duda la más simple, o sea Dios creó el universo, método aplicable para todo lo que no entiendo y me resulta difícil
de entender. Eso vendría a ser como decir que los átomos no existen ya que me
resulta difícil entender su comportamiento, o que no existen las ondas
gravitatorias por que no termino de comprender lo que son, desde luego
historias como la de Adán y Eva resultan muchísimo más fácil de entender que la
evolución de Darwin, pero ello no significa que dicha teoría no sea correcta. Llegados
a ese punto puede que algún lector esté pensando en la Navaja
de Ockham, pero ese principio metodológico solo es
aplicable entre dos teorías en igualdad de condiciones, premisa que obviamente
no se cumple en el tema que nos atañe. También puede que alguien se vea tentado
a utilizar el clásico argumento: existen muchos científicos que creen en la
existencia de uno o varios seres mágicos con súper poderes paranormales, y sí,
desde luego este es un dato cierto, que no tiene nada de raro en un mundo en
donde desde muy pequeño se inculca la existencia de dichas criaturas, apoyando
dichas creencias en emociones profundas y valores que resulta difícil de
superar en la edad adulta, ya que las emociones son básicamente irracionales y
se arraigan con fuerza a nuestro subconsciente, no olvidemos que somos seres
emocionales, que razonamos. Además tengamos en cuenta que la mayoría de
científicos que practican la fe religiosa suelen trabajar en campos en donde
sus creencias personales sobre la existencia o no de Dioses, es irrelevante y
no entra en conflicto con sus conocimientos, ya que la ciencia hoy en día es
enorme, y poca importancia tiene para un psicólogo si el universo es producto
de una explosión o lo creó Brahma, por poner un ejemplo.
Por
supuesto cada cual puede creer en lo que quiera, pero me resulta odioso el
desprecio y la burla de algunos aspectos de la ciencia por el solo hecho de que
choquen con parte de sus creencias.
miércoles, 16 de agosto de 2017
Un virus llamado Humanidad.
En una de las películas de Matrix, el agente Smith decía que
el ser humano era un virus para el planeta, y desde luego si se mira nuestro
comportamiento como especie puede parecerlo, pero también puede parecerlo el de
miles de especies de todo tipo y en especial el de los mamíferos, ya que
intentan ocupar el mayor espacio posible, reproducirse, prosperar y explotar al
máximo los recursos del terreno. la diferencia con el hombre, es que hemos
alcanzado tal nivel de tecnología, que hemos dejado de tener depredadores que
logren mantener el equilibrio con respecto al ecosistema, así que puede parecer
que la existencia del ser humano es lo peor que le ha pasado a la vida sobre la
faz de la tierra, y digo parece, porque aunque no me gusta ser portador de
malas noticias, debo decir que la vida en nuestro planeta irremediablemente
terminará por desaparecer, de una u otra forma, debido a las probabilidades, el
tiempo y la entropía. Todo ello siendo indiferente la existencia del ser
humano, que curiosamente somos los únicos en el planeta con la capacidad de
poder traspasar inteligencia a organismos más resistentes o bien colonizar el
espacio, aumentando las posibilidades, no sólo de mantener la flama de la
inteligencia en el universo (hasta donde sabemos) sino de poder aumentar las
posibilidades de supervivencia de la vida en general tal y como la conocemos. Por lo cual, a corto
plazo puede que seamos un cáncer para el ecosistema pero también la única tabla
de salvación viable.
Todo ello sin tener en cuenta que nuestra especie hasta el
día de hoy, es la única inteligencia que conocemos en el universo, y por lo
tanto la única capaz de crear obras de arte, como La Sonata para piano en si menor de Listz.
domingo, 30 de julio de 2017
Caramelos con droga.
En internet puedes encontrar miles de webs como: The Eyes of Children around the World (página
de facebook) que se basa, como su propio nombre indica, en mostrar fotos de
niños, en su mayor parte pertenecientes a países pobres y con apariencia
exótica para nuestros estándares occidentales. normalmente las fotos suelen ser
de excelente factura, desconozco si cumplen con los derechos de autor, eso es
otro tema, así que es normal que dichas páginas cuenten con miles de seguidores
y decenas de miles de visualizaciones, todo normal, el problema surge cuando
resulta que probablemente muchos de esos europeos que disfrutan observando
fotos hermosas a la par que
enternecedoras de infantes, resulta que no permiten que se les hagan fotos de
ningún tipo a sus hijos y mucho menos que se suban a la red, con la intención
de salvaguardar la privacidad de sus hijos, de ese demonio peligroso que es
internet y todos sus derivados. Es cierto que muchos de estos padres alegan que
si otros progenitores autorizan la distribución de la sagrada imagen de sus
retoños por internet es cuestión de ellos y
que por supuesto son totalmente respetuosos con esa decisión pero ellos
no opinan igual, no solo existe una doble vara de medir en este proceder: estoy
en contra de algo, pero lo propicio participando visualizando dichas fotos,
sino que además existe un gran desconocimiento del funcionamiento de las redes
sociales e internet en general, lo cual les lleva a temer por la seguridad de
sus hijos. Es decir, me resulta bonita la foto de es ese niño con los ojos
rasgados que está sentado en un campo de arroz, o ese niño africano casi
desnudo que mira a la cámara con inocencia, pero que terrible es que en un
cumpleaños de algún amigo de mi hijo alguien saque fotos y las suba a su
Facebook, Instagram, etc. No vaya a ser que alguien tropiece con esa foto de
entre las miles y miles de millones que pueblan la red, para muestra solo decir
que cada minuto: En Flickr son vistas 20 millones de fotos. En Instagram se
suben 3.600 fotos. En Snapchat se comparten 104.000 fotos. Vivimos en la era de la información,
principalmente visual, y cualquiera tiene derecho a no participar, pero entrar
en una especie de pánico sin sentido, intentando de forma desesperada que sus hijos
no acaben en la red, viviendo rodeados de cámaras las 24h (todos los móviles
actuales tienen cámara de fotos y video) del día me resulta una labor
extenuante y estéril, en la mayoría de los casos movidos por el miedo a una
especie de monstruo con millones de cabezas pero sin un rostro definido, las explicación
más común es: Hay mucho pervertido suelto en internet, y la pregunta es: ¿más
allá de lo que pueda hacer este supuesto desviado en su casa, como puede
afectar de forma negativa al crecimiento del menor, le puede hacer budú, o cómo
va la cosa, y digo yo esos mismos pervertidos no están también en la calle y
tienen ojos, o quizás llevan a sus hijos por la calle con burka?
Soy fotógrafo y nunca nadie me ha preguntado si los padres
de los menores que he fotografiado y subido a mi web en el apartado de viajes
(procedentes de países como Nepal, la India, Vietnam, etc.), me autorizaron
para poder hacerlo, sin embargo si me han preguntado más de una vez por las
fotos de niños blancos y rosadamente occidentales: Con tono de extrañeza ¿los
padres te permitieron poner esas fotos en tu web?
Que quede claro que respeto las decisiones de dichos padres
y entiendo la intención de protección hacia sus retoños, aunque espero que me
permitan opinar que este tema de las fotos de menores en internet, es la
versión moderna de la leyenda urbana de los caramelos con droga a la salida de
los colegios.
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