Cuando se habla de teorías a nivel científico se refieren a hipótesis
totalmente demostradas y contrastadas, véase la teoría de la evolución, o la
teoría del Big Bang, por nombrar algunas, el termino teoría, sólo nos indica
que es un trabajo en progreso que está por pulir, no es el caso de una ley que
se trata de una premisa simple totalmente desarrollada sin más ramificaciones
que la propuesta básica. Veamos por ejemplo la ley de la gravedad que sintetizada
en una formula simple nos permite calcular la fuerza de gravedad de cualquier
objeto que esté sobre la superficie de la tierra, utilizando el valor conocido
de aceleración que ejerce la gravedad, pero nada nos dice de por qué se produce
dicha atracción, ni como se relaciona esta fuerza con otras, etc. Para dar
respuesta a estas preguntas y a otras miles que puede suscitar la Gravedad se
plantean Teorías científicas que incluyen estas y otras leyes en sus propios postulados y desarrollos,
es como si una teoría científica fuera una construcción compleja que está
formada por leyes que hacen las funciones de ladrillos, es normal que en estas
construcciones nos falten ladrillos para completar la construcción, ya que
debemos tener en cuenta que en la naturaleza todo está relacionado en un
intrincado laberinto que estamos tratando de descifrar, un verdadero trabajo
hercúleo, así que es totalmente normal que tengamos huecos en las teorías
científicas, pero insisto, esto no le resta veracidad a teorías totalmente
contrastadas. No debemos olvidar que ciertos términos de uso común no tienen
por qué ser equivalentes en significado en su uso en lenguaje técnico, como es
el caso, así que por favor dejen de decir: “Pero es solo una teoría”
lunes, 20 de agosto de 2018
lunes, 13 de agosto de 2018
Competir
La famosa frase reza: “Lo importante no es ganar sino
participar”
Pues mira por donde no estoy de acuerdo, lo importante no es
participar, tampoco es ganar, lo importante es competir, competir sanamente, competir
contra ti. La competición lleva intrínsecos gran parte de los
valores del deporte: Constancia, esfuerzo, dedicación, superación personal, espíritu
de lucha, ninguna de estas premisas son necesarias para participar en la mayoría
de las competiciones deportivas, si lo son para ganar, pero ganar solo gana uno
y competir podemos todos.
viernes, 13 de julio de 2018
Patriotismo
El Patriotismo, ese maravilloso invento que lo mismo te
sirve para desviar la atención de cualquier corruptela, como para ganar votos
insuflando orgullo nacional en los deseosos corazones de los ciudadanos. Marx
dijo aquella famosa frase: “La religión es el opio del pueblo” y a pesar de que
la interpretación común es que se refería a que la religión era la droga del
pueblo, Marx se refería a que la vida del trabajador era terriblemente dura y
lo único que aliviaba en parte su dolor era la religión. Hoy en día quizás se
entendería mejor esa frase de la siguiente forma: La religión es la morfina del
pueblo. Bueno, el hecho es que no solo de religión se droga el pueblo, también
de fanatismos deportivo, cotilleos televisivos varios y especialmente de
patriotismo, eso que te hace pensar que tu país es el mejor del mundo, y
olvidar que puesto ocupa en el ranking de fracaso escolar, en desempleo, en
violencia de género, etc. Genéticamente estamos diseñados por la evolución para
ser mamíferos de manada, grupos de una media de 30 miembros, mientras mayor sea
esta cifra, más se disuelve el sentimiento de pertenencia a dicho grupo, así
que para un ciudadano es más fácil sentirse parte de su pueblo y más difícil el
serlo en igual medida de su comunidad autónoma, y mucho menos de un país, es
entonces en donde entran en juego los símbolos: banderas, escudos, himnos, etc.
Los cuales te permiten identificar como parte de tu manada a gente que no
conoces de nada, y que poco tiene que ver contigo, la utilización de estos
símbolos es tremendamente amplio, desde tribus urbanas, pasando por equipos
deportivos, partidos políticos, y acabando en los ya citados países. Desde
luego estoy a favor de destacar los elementos que nos unen como personas y no
los que nos diferencian, ya que siendo pragmáticos las diferencias son
superfluas y la realidad es que todos sufrimos, amamos, reímos y sangramos, es
decir todos somos humanos y habitamos el mismo planeta, así que desde luego
debemos hacer todo lo posible por buscar un equilibrio entre estas dos
tendencias, comportarnos como una gran manada global, a la vez que luchamos por
mantener vivas las diferentes características culturales, que sin duda
enriquecen a la humanidad. Nunca confundir esto con la manipulación y el
chovinismo que significa el patriotismo, estar orgulloso de tu cultura y
costumbres es digno de admirar, creer que las tuyas son las mejores y utilizar
estas diferencias como barrera, te hace mejor patriota a la vez que peor
persona.
Pero esto no es todo, el instinto de manada, no justifica
por si solo tanta pasión ciega por pertenecer a un grupo determinado de
personas, y es que la humanidad es compleja, por lo cual no podemos olvidar la
imperiosa necesidad del ser humano de reconocerse, de saber quién es, y desde
luego, ser español (o de cualquier otra nacionalidad) te ayuda a definirte como
persona, así que si sumas nuestro instinto más primitivo de agruparnos en
manadas, con nuestra necesidad de saber quién somos, producida como un efecto
residual de tener un cerebro tan desarrollado que nos permite tener conciencia
de existir como un ente individual, a la vez que nos impulsa a preguntarnos ¿quién
soy? Lo que obtienes es un peligroso caldo de cultivo, para producir gente
xenófoba y fanática, por lo cual debemos estar atentos para no dejar que estos
condicionantes se desarrollen produciendo: rechazo al distinto como afirmación
de lo que creo ser, y no debemos permitirlo ya que la realidad es que: somos de
todo un poco y nada del todo, es decir seres humanos.
sábado, 2 de junio de 2018
La benemérita
El otro día mientras paseaba tranquilamente por mi ciudad me
topé con un individuo que vestía un suéter con la siguiente frase impresa: “Si
no te gusta la Guardia Civil, cuando tengas algún problema llama a tu puta
madre”. Querido desconocido (el primer adjetivo es debido al segundo) Creo que
te confundes o simplemente eres tonto sin más. En cualquier caso no está de más
aclararte el tema: si tengo un problema y necesito de la Guardia Civil, los
llamaré ergo ellos vendrán y cumplirán con su función, todo ello independientemente
de que sea partidario de dicho cuerpo o no, incluso aunque a los miembros de la
benemérita les caiga yo simpático o no, básicamente porque es su deber y mi
derecho y no al revés. Los funcionarios, y en especial los cuerpos de seguridad
del estado, están para servir a los ciudadanos independientemente de sus
creencias, etnia, tendencias políticas o religiosas, etc. Y es que por ello
cobran un sueldo, que les pagamos todos los españoles incluidos los que no
comulgan con dicho cuerpo, y por si no fuera poco los miembros de esta
institución han realizado un juramento por lo que consideran más sagrado a fin
de guardar y hacer guardar la constitución, por
lo cual el problema parece residir en que algunos no se dan cuenta de
que guardar lleva implícito: leer, conocer y respetar la constitución. Pero claro,
para un Facha no existe más ley que la de Dios y la de sus santos cojones.
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