sábado, 15 de agosto de 2015

El gran espejismo.








Hace unos 45mil años aparece una especie de homínidos, que caminan erecto y a diferencia de sus antepasados, tienen un cerebro mucho más desarrollado capaz de razonar de forma compleja: son los Homo sapiens sapiens, (es decir nosotros)  y por primera vez nuestro cerebro nos permite plantearnos preguntas. Imaginemos por un momento que no conocemos la respuesta a nada, a absolutamente nada, todo son preguntas: ¿por qué sopla el viento, por qué sale el sol, por qué crecen las plantas? Etc., etc. Todo resulta un misterio y el cerebro de nuestros antepasados debe encontrar una respuesta aceptable antes de caer achicharrado ante tantas incógnitas, es ese el momento histórico en que el hombre crea a los dioses, en forma de espíritus y deidades relacionadas con la naturaleza, lo que mucho tiempo más adelante llamaremos: Animismo, este es el comienzo de una guerra que se mantiene hasta nuestros tiempos, entre el pensamiento mágico y el racional, no deja de ser curioso que el origen del pensamiento mágico sea un sub producto del racionalismo, la evolución demostró que la búsqueda de patrones lógicos  era una herramienta poderosísima para sobrevivir, pero como ya hemos dicho: en los albores de la humanidad las respuestas todavía eran escasas, por no decir inexistentes, así que la única respuesta lógica a la luz del conocimiento humano de aquella remota época, era la existencia de los dioses y por tanto la creación del pensamiento mágico, pero con el paso del tiempo, el pensamiento mágico va cediendo terreno a la razón, descubrimos el proceso de cultivar la tierra, reconocemos y controlamos sus patrones lógicos, este es solo un pequeño ejemplo, luego viene el descubrimiento de las células, los átomos, etc. Y todo cambia, hasta que Nietzsche pronuncia la famosa frase de: “Dios ha muerto” (Gott ist tot): Actualmente la ciencia  nos aporta respuestas a todas las preguntas que cualquier ciudadano medio puede hacerse, está claro que no tiene respuestas para todas las preguntas de Stephen Hawkin, pero sí para cualquier persona que no sea un profesional de las ciencias, incluso ya tenemos algunas teorías razonables y posibles sobre cómo se produjo el big bang que dio origen al universo, como dijo el propio Hawkin en su libro: “el Gran diseño”, ya no es necesario  recurrir a la figura de Dios para explicar ningún fenómeno, ni acontecimiento de la naturaleza. La ciencia esgrime argumentos sólidos, pero la gente sigue creyendo en la magia, bien sea en forma de deidades, o bien como el destino, o como ya expuse en un artículo titulado “Dios a la carta” en forma de un ente abstracto. Son muchas las formas que adopta el pensamiento mágico para mantenerse vivo, y es que no es fácil acabar con tantos miles de años de creencias sin base racional y sobre todo de acabar con la semilla plantada durante la infancia, a través de las creencias religiosas que se adhieren fuertemente a esa esquina de nuestro cerebro donde viven nuestras emociones, y todo lo que está relacionado con  las emociones es tremendamente difícil de cambiar. En el pasado el pensamiento mágico nos fue útil, otorgando lógica a algo que a simple vista no la tenía, pero en el siglo XXI la utilidad que pueda tener es escasa o directamente nula. Supongo que la única vacuna ante tanto espejismo, es la información y el pensamiento crítico.

lunes, 3 de agosto de 2015

Populismo








Populismo, es la palabra de moda entre la mayor parte de nuestros políticos, tanto sirve para ser arrojada como un insulto, como para descalificar cualquier argumento, tenga este una base sólida o no. Bueno pues resulta curioso que estos mismos políticos, sean los que han endeudado ayuntamientos, gobiernos autonómicos, cabildos, y por supuesto al gobierno nacional, alguno estará pensando que me parece mal que un grupo de gestión de los bienes públicos se endeude, pues no, de hecho el capitalismo funciona así, no existe ningún gobierno del mundo que no tenga deuda (otra cosa es que no me guste el capitalismo), pero si todos los gobiernos deben dinero, ¿cómo es posible que la culpa de la crisis económica sea de los ciudadanos de a pie por haberse endeudado? (vivir por encima de sus posibilidades), curioso ¿no? Pero volvamos sobre el endeudamiento público, ya he dicho que no me parece mal que exista, claro que no en todos los casos, lo importante es ver en que se a gastó el dinero,  que por cierto debemos todos los ciudadanos, esa es la clave; en qué se gastó el dinero, ¿en educación, sanidad, ayuda a los jubilados, en los parados, en personas discapacitadas, etc.? Lamentablemente la realidad en la mayoría de los casos es que los motivos del endeudamiento (corrupción aparte) son otros: obras faraónicas, fiestas, eventos, y todo aquello que sea muy llamativo para los votantes y  que les recuerde a quien tienen que votar en las próximas elecciones, sin importar si es o no una prioridad y  si está justificado el gasto. Pero claro eso no es POPULISMO.

viernes, 31 de julio de 2015

1,6%





La población mundial es de unos 7.324.782.000 de habitantes, y el crecimiento es de 1,6% anual aproximadamente, lo que equivale a más de 80 millones de habitantes más cada año, una tasa tan alta de crecimiento nunca se había dado en la historia de la humanidad, salvo en las últimas décadas y varios son los factores que han permitido que el crecimiento sea positivo y continuado: el acceso a medicamentos y médicos, el control sanitario de los alimentos, así como la posibilidad de conservarlos de forma salubre, la no existencia de pandemias, y el no haber guerras de alta intensidad, entre otros factores,  sin duda positivos, pero que lamentablemente tienen consecuencias negativas, ya que nuestro instinto como especie nos empuja a reproducirnos y por mucho que hagamos un uso responsable de los recursos con una tasa tan alta de crecimiento llegará un momento en que sea totalmente insostenible nuestro planeta. Pienso que es un problema, que la humanidad debería atajar desde ya, antes de que sea irreversible, no me gusta ser catastrofista, porque además la humanidad de forma progresiva suele encontrar soluciones a grandes problemas, pero me temo que quizás esta vez la cosa no sea tan fácil, en este caso no propondré ninguna posible solución, entiendo que es un problema complejo, pero sí me apetecía plantear el tema y poner los datos sobre la mesa. Dicho queda.

lunes, 27 de julio de 2015

Legado





“Cruz perro maldito, el perro se vaya a la cueva” decía mi madre, que lo aprendió de la suya que a su vez lo aprendió de su madre, y así sucesivamente. Esta frase siempre me fascinó, ya que intuía que existía algo  oculto, algo antiguo, más de lo que podía entender con un análisis rápido, era consciente de que antiguamente en España no se nombraba al diablo, se utilizaban, sinónimos o metáforas para no escribir ni pronunciar el nombre del maligno ya que se pensaba que el hacerlo lo atraía, así que llamarlo perro, y usar una cueva como metáfora del infierno parecían una  interpretación válida y suficiente para dicha frase, pero a pesar de ello, siempre tuve en mi mente aquellas palabras, como un galimatías aun por descifrar (al menos para mí). Hasta que un día al conocer la leyenda de los Tibicenas entendí todo. Los Tibicenas eran, según la mitología guanche, los esbirros de Guayota, el demonio que habita en Echeide (el Teide), y que salieron del volcán durante el tiempo de oscuridad en que Guayota secuestró a Magec (dios de la luz y el sol), pero que al volver la luz, tras la liberación de Magec, gracias a la intervención de Achamán (dios del cielo), se vieron perdidos y sin forma de volver al interior de Echeide, con lo cual se refugiaron en cuevas, y dichos demonios, los Tibicenas tomaban forma de enormes perros negros. Pues bien, finalmente tal y como sospeché desde un principio aquella frase que repetían mis antepasados guardaba más información de la que aparentaba y resulta un ejemplo enorme de como la cultura castellana, en este caso el cristianismo (cruz). Se fundió con las creencias de los aborígenes canarios (el perro se vaya a la cueva) y cómo dicha unión ha perdurado en el tiempo a través del habla canario.
La perpetuación de las costumbres, los dialectos, las lenguas, y la culturas, propias y particulares de cada pueblo, no es sólo importante para dichas poblaciones en sí, si no para el conjunto de la humanidad, gran parte de mi fascinación por viajar reside en conocer diferentes culturas, diferentes formas de entender la vida y de vivirla, todo ello me enriquece y me hace crecer como persona, no debemos permitir que la globalización y nuestra indiferencia prive a las próximas generaciones de un tesoro tan importante, conservemos el legado de nuestros pueblos.

miércoles, 22 de julio de 2015

Cuestión de derechos




Ya hace 10 años desde que se aprobó el matrimonio igualitario, y a pesar del tiempo que ha transcurrido, todavía hay gente que sigue sin entender algunas cosas, así que me he animado a escribir este artículo para aclarar algunos temas, pero empecemos por lo más básico: ¿qué es el matrimonio?  Pues bien, el matrimonio no es sólo una cosa sino dos, según se realice: por lo civil o por lo religioso, yo sólo me voy a referir a la parte civil, ya que la religiosa sólo debe interesar a aquellos que pertenezcan a dicha religión, sea cual sea ésta, pero el matrimonio civil si nos incumbe a todos los ciudadanos de un país y se puede definir como: La unión conyugal que crea un vínculo entre dos personas con derechos y obligaciones legales. Así que el contraer matrimonio no es un derecho en sí, pero, si la posibilidad de hacerlo ya que te da acceso a ciertos derechos y obligaciones que de otra manera no podrías tener, con lo cual el que personas del mismo sexo no pudieran casarse no era una cuestión baladí, sino una grieta enorme en uno de los pilares básicos de la democracia.

Constitución española, artículo 14: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Declaración Universal de derechos humanos, artículo 1: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Bien, pues si a la vista de la constitución y la declaración universal de derechos humanos (firmada por España) queda meridianamente claro que el privar a personas de la posibilidad de contraer matrimonio es tratarlos como ciudadanos de segunda y por lo tanto contravenir los principios básicos de la democracia, ¿por qué se tarda tanto en solventar tan penoso asunto?, la respuesta debemos buscarla en la unión  entre iglesia y estado, que existió durante el largo y doloroso periodo de dictadura en España y que condicionó durante décadas el pensamiento del español de a pie, ignorando que el estado español es aconfesional, es decir, las leyes no pueden ser influenciadas por creencias religiosas, como por ejemplo, que personas del mismo sexo mantengan una relación de pareja es una aberración y por lo tanto no pueden ser un matrimonio, y que en el mejor de los casos la unión de esas personas debería llamarse de otra manera, pues no señores, las leyes no se rigen por la religión, sino por los textos democráticos que arriba he nombrado, y que dejan claro que todos debemos tener los mismos derechos, e insisto, las normas que pongan en sus clubes privados (iglesias) es otra cosa, en un país democrático por encima de la constitución no existe ninguna otra norma, (eso no quiere decir que esta sea sagrada y no se pueda modificar, pero ese es otro tema, que dejaré para otro momento) le pese a quien le pese.