martes, 18 de julio de 2017

Ni bueno ni malo.







Suele desconocerse cómo se deben analizar, interpretar y contrastar los resultados de experimentos científicos, así que intentaré arrojar un poco de luz sobre este tema dentro de mis posibilidades.  Imaginemos que en los medios de comunicación nos llega la noticia de un experimento que arroja como conclusión que el tomar tres copas de vino reduce el riesgo de infarto de miocardio, bien, lo primero sería acceder a la fuente que debería citar el medio de comunicación que se hace eco del experimento y comparar si las conclusiones del experimento son exactamente las que expone el artículo, una palabra puede ser muy impórtate para entender el resultado, por ejemplo no es lo mismo: Tres copas de vino pueden reducir el riesgo de infarto de miocardio, que como en el supuesto que propongo donde se afirma rotundamente, no olvidemos que los periodistas traducen y simplifican lo que en la mayoría de casos resulta técnico y farragoso para el común de la gente, esto que en principio nos resulta cómodo, no nos libra de malas interpretaciones o incluso manipulaciones de la información. Así que, sin duda lo mejor es siempre acceder a la fuente original o en su defecto a un medio especializado y de fiabilidad contrastada. Otro dato importante a tener en cuenta es ver quien realiza el experimento en cuestión, si es un experimento encargado por una empresa privada, si el experimento va respaldado por un organismo de prestigio, como la OMS, o alguna universidad importante.. si no se dan estos factores quizás no debamos tener muy en cuenta  los resultados, en el caso contrario debemos meternos en faena y analizar bien los resultados entendiendo que a pesar de que a los medios de comunicación y al común de la gente le encante generalizar, la ciencia no funciona así, y ese típico comentario de: hoy la ciencia dice que el vino es bueno y mañana que es malo (puedes sustituir la palabra vino por casi cualquier cosa), no es una afirmación correcta, (el porqué nos encanta realizar estas afirmaciones es material para un amplio análisis que espero abordar en otro post), y no lo es porque la ciencia no utiliza esos términos generales, no dice que algo es malo sin más y para todo, incluso el veneno puede ser bueno para algo, dependiendo de unas variables, quizás la confusión surja al ver que otro día los medios de comunicación se hacen eco de otro experimento que concluye que el consumo de más de una copa de vino al día es un factor de que aumenta el riesgo de padecer leucemia, ¿Entonces el vino es bueno o malo? Bien la cosa no es tan simple, es bueno para algunas cosas y malo para otras, vamos, como todo en la vida, pero estos experimentos dan informaciones muy valiosas para los médicos, siguiendo con los supuestos planteados, un médico, si conoce que un paciente tiene un riesgo muy alto de padecer leucemia, ya que cuenta con muchos factores que aumentan el riesgo de padecer dicha enfermedad, y estando al tanto de los resultados de los últimos experimentos, le puede recomendar a su paciente que no supere la ingesta de vino más allá de una copa de vino al día, y sin embargo puede que ha otro paciente le recomiende consumir tres copas de vino al día ya que sus factores de riesgo son altos en infarto y bajos en leucemia.
Claro que el tema da para mucho más, ya que un experimento puede dar resultados no concluyentes que necesitan ser más contrastados por otros experimentos, etc. En ese caso los resultados deben ser tomados en cuenta de forma distinta. Y es en este momento en el que muchos lectores estarán pensando: demasiada información que analizar, datos a tener en cuenta y todo en un lenguaje técnico complejo, vaya que es un verdadero coñazo. Pues bien es en este punto donde entran los expertos en cada campo de quienes debemos fiarnos, para eso son los expertos, yo si me duele una pierna no le pido consejo al panadero, ni le pregunto al médico como hacer pan, es obvio que no se le debe fe ciega a los expertos, ya que son seres humanos y pueden equivocarse, así como existen profesionales muy buenos y otros no tanto, o incluso puede existir diferentes criterios dentro de la comunidad científica, pero no olvidemos que estos debates solo surgen en temas donde no existen pruebas sólidas y contrastadas, no sobre si la tierra es redonda y achatada en los polos.
Así que a modo de conclusión, decir que la opinión de la comunidad científica es la más fiable, sin ser una verdad absoluta, y siendo susceptible de matices y modificaciones futuras, es sin duda la mejor herramienta que tenemos para entender el universo que nos rodea, la ciencia nos lo ha dado casi todo y lo menos que podemos hacer es respetarla y en el caso de criticarla en alguna faceta (cuestión totalmente lícita y elogiable) hacerlo con conocimiento de causa.
PD. Obviamente todos los supuestos experimentos y sus resultados, son pura invención de quien suscribe estas palabras, y cuyo fin es solo servir de ejemplo para una comprensión más simple de las ideas expuestas en el texto.

sábado, 8 de julio de 2017

El Futuro es hoy.




Vivimos en un tiempo excepcional, la humanidad nunca ha visto la tecnología avanzar tan rápidamente, una generación tiene el privilegio de hacerse mayor en un mundo muy diferente al de su infancia e incluso al de su adolescencia. En apenas 30 años hemos pasado del teléfono fijo a las video llamadas, ese futuro con el que la humanidad llevaba décadas soñando a través de libros y películas de ciencia ficción por fin se ha hecho realidad. A pesar de ser un cambio brutalmente rápido, insisto, como nunca en la historia de la humanidad, nuestros abuelos vivieron en un mundo casi idéntico al de sus abuelos, resulta que nos hemos adaptando tanto y de tal manera que nos cuesta ver este proceso como algo excepcional, pero la realidad es que el mundo ha cambiado y seguirá cambiando para bien y para mal, y no veo que la humanidad y en especial la izquierda política tenga una hoja de ruta adaptada a los tiempos actuales, no por las bases de su discurso que creo que son válidas, universales y probablemente eternas, sino en la forma de llevarlas a cabo. Para entendernos mejor hagamos un repaso de los métodos de la izquierda en el siglo XX; Se apoyaba la emancipación de los pueblos, la independencia de los países y su unión a bloques de frente común contra el capitalismo, con la intención de ir adhiriendo poco a poco más países, en aquella época el mundo era grande y la idea romántica de crear pequeños paraísos socialistas apartados del mundo parecía factible (harina de otro costal es la implosión de esos proyectos), Pues bien, internet, las telecomunicaciones, la industrialización, la sobrepoblación y los medios de transportes modernos, han logrado construir otro escenario totalmente distinto, en donde la globalización es un hecho real y donde el cambio climático nos obliga a entendernos con el conjunto de países que forman nuestro mapamundi, estos y otros factores hacen urgente nuevos proyectos de futuro en el discurso de la izquierda para afrontar problemas globales: la emigración, la contaminación, así como las enfermedades, no conocen fronteras.
El futuro es hoy y nos plantea retos que necesitan soluciones inmediatas, y lamentablemente las viejas fórmulas no valen, me resulta un tema agobiante, ya que no creo que la solución sea fácil y el tiempo apremia, nunca pensamos que el futuro llegaría tan pronto, la realidad es que no estamos preparados para su llegada, como si de un hijo no planificado se tratase, e igual que en el caso de un hijo no esperado tendremos que improvisar y hacerlo lo mejor que podamos, solo tenemos que darnos cuenta que el futuro ya está aquí.


viernes, 16 de junio de 2017

La vara de medir.



El otro día vi una entrevista a Killian Jornet, el corredor de ultra maratones de montañas más importante de su generación, y como en otras entrevistas, las pocas que da, comentaba lo sobrevalorado que, según él, están los deportistas. Que el sólo es una persona que corre más rápido que otros corredores, y que sería más lógico entrevistar a personas que tuvieran cosas más importantes que decir, filósofos, científicos, etc. Desde mi punto de vista no le falta razón, no es que no me interesen las estrellas deportivas, pero creo que deberíamos poner las cosas en su lugar y en su justa medida. Vivimos en un sociedad donde se ha llevado a los altares a los grandes deportista, con una admiración y respeto, acompañadas de enormes ganancias, solo comparable con  los gladiadores romanos, quizás se nos ha ido de las manos, que un deportista cobre miles de veces más que un médico que salva vidas todo los días y que esto sea algo normal, no me resulta lógico, ya sé que muchos opinarán que los deportistas generan dinero y por tanto, que una parte vaya a parar en sus manos es de sentido común, y desde luego es así, pero que algo sea normal, incluso legal no hace que sea justo, equitativo y moral. Sobre estos temas económicos no pienso insistir mucho más, ya mi bloq está lleno de referencias y explicaciones de este tema, en este caso dejaré que el lector saque sus propias conclusiones tirando del hilo, así que mejor retomaré la entrevista de Kilian, ya que a pesar de creer no tener mucho que aportar a la sociedad en una entrevista, a mí me dejó mucho material para reflexionar, La motivación en el deporte es puro egoísmo, proseguía comentando Jornet en dicha entrevista, una vez más no le falta razón, y a riesgo de parecer repetitivo, debo aclarar que no me parece mal que la gente se trace metas y las intente superar, pero como ya he comentado en algún otro artículo, la vida no es una competición y se puede ser feliz ganando, llegando el segundo, el último e incluso sin competir, así que carece de sentido esta exaltación de superar metas y competitividad, para luego quejarnos de que vivimos en una época de postureo, en donde es más importante saltar más lejos, que encontrar una cura para el cáncer, en donde es mejor lucir músculos que tener una carrera universitaria, o hacer mil abdominales diarios es más digno de admiración que leer un libro al día. Todo tiene su importancia y todo aporta, desde luego, pero si hablamos de prioridades y valor, estoy convencido de que la vara de medir es errónea.

Les dejo en enlace de la susodicha entrevista

jueves, 26 de enero de 2017

Espejismos en el desierto europeo.


Durante más de 20 años las políticas de ideología social demócrata han predominado en Europa, y después de este periodo la gente ha empezado a perder la fe frente a este tipo de políticas. Se les prometió un mundo mucho mejor, más igualitario, se les pintó un futuro bucólico lleno de riquezas y derechos, y después de todo este tiempo lo que los ciudadanos se han encontrado es que esas promesas no se han cumplido, o al menos no al nivel que esperaban, si a eso le sumas la terrible crisis económica que no parece tener fin, y la muerte anunciada de la Unión europea, el resultado es un hastío, frustración y desencanto en gran parte de la población. Entonces ¿Qué soluciones proponen los políticos frente a esta necesidad de cambio? La izquierda nos dice que la social democracia es una mezcla de socialismo y capitalismo y que lo que falla son los porcentajes, la solución está en reducir el porcentaje que tiene el capitalismo en nuestra sociedad, a través de un mayor control del estado en los mercados, y favoreciendo lo público, e incluso expropiando si fuera necesario. Por supuesto, como ya habrás deducido la derecha opina todo lo contrario, la solución está en aumentar el porcentaje de capitalismo, en la mezcla todo lo que se pueda, es decir: libre mercado, privatización etc. Pues bien ya tenemos planteadas claramente dos posibles soluciones a la disyuntiva de hacia dónde debe ir la sociedad en el futuro, partiendo de que el modelo actual no ha cumplido las expectativas que de él se esperaban. Ahora bien, el auge de la derecha nos hace pensar que mucha gente ya ha elegido bando, pero para entender esta situación debemos tener en cuenta algunos factores, que lamentablemente, están haciendo que gran parte de la población europea se decante por esta opción, por un lado tenemos que la izquierda nos pide un esfuerzo conjunto de los ciudadanos para en un futuro tener esa sociedad idílica que todos deseamos, y por el otro lado la derecha nos ofrece resultados inmediatos y sin ningún esfuerzo de los ciudadanos, buen ejemplo de ello es el discurso de investidura de Trump, en donde primaban esos dos factores, es cierto que el caso de E.U.A. es ligeramente diferente, pero el Neo- liberalismo que representa el nuevo presidente de Estados Unidos, es sin duda universal, está claro que si tenemos en cuenta que la opción, aparentemente más cómoda para el ciudadano, es la que ofrece la derecha y a eso le sumamos el miedo a la emigración, y el acierto de la derecha de camuflar de novedad las políticas liberales, dan como resultado el avance de la derecha en Europa.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Ballet negro.




Las diferencias entre etnias en el mundo nada tienen que ver con la pigmentación de la piel, el color del cabello o del iris de los ojos, esas son sólo diferencias estéticas y no afectan a  la capacidad intelectual, creatividad o a la constancia. El pueblo Alemán no es organizado y perseverante porque sean blancos y rubios, no nacen con una predisposición genética, igual que un español no nace con un legado que lo obligue a ser vago y poco responsable, son otros los factores que condicionan esos comportamientos, factores: culturales, históricos así como económicos, entre otros y la gran mayoría de estos son susceptibles de ser  cambiados. En las últimas olimpiadas, si comparabas la lista de los países y el porcentaje del PIB que invertían en deporte, podías observar que el puesto en esta lista correspondía con el que ocupaban en el medallero, algo parecido sucede con la inversión en educación y sanidad, los resultados que se obtiene en ambos casos son proporcionales a la inversión. Así que, ya basta de utilizar como excusa cómoda el típico: ya claro pero ellos son suizos, con los españoles (ejemplo válido para cualquier nacionalidad) eso no se puede, somos diferentes. Mantener la cultura y la idiosincrasia de un pueblo es patrimonio de todos y un bien necesario para la humanidad, pero considerar que las características negativas son parte de nuestra carga genética y por lo tanto no se puede hacer nada por cambiarlas es, bajo todo punto de vista, penoso. Cuando alguien comenta: “los latinos, ya sabes, salsa y esas cosas, está claro que  no valen para la música clásica”, pienso en el maravilloso  ballet nacional de cuba y en esas geniales imágenes de jóvenes mulatas con tutú ensayando a la sombra de palmeras tropicales. 

jueves, 25 de agosto de 2016

El arte


La vida no es en blanco y negro, buenos y malos, feo y bonito, etc. Eso es solo una simplificación para entendernos, promovida por múltiples intereses, haciéndonos ver la cosas a través de un filtro falso que no nos deja disfrutar de delicados y sutiles placeres que nos aporta estar vivos, como por ejemplo: El amor desgarrado, la melancolía dulce, el estupor del caos, el asombro de lo impredecible, la delicada belleza primitiva del sufrimiento (obviamente no de todo el sufrimiento), en fin, la vida en estado puro.


jueves, 18 de agosto de 2016

Monólogo.

 
Hoy me encontré el texto del último monólogo que hice (como pasa el tiempo) y se me ocurrió compartir algunas partes del mismo, quizás a alguien tiene curiosidad por leerlo:
“¡Manos arriba, esto es un atraco! A quién pretendo engañar, no sirvo para ladrón me da mucha pena, y tengo unas penas muy largas. Un día empecé a penar y llegó un momento en que no recordaba por qué lloraba y eso me dio más pena aun y seguí llorando. De pena en pena ha trascurrido mi vida y así he terminado medio cambado, es decir empenado, ya ves cosas del carácter, y es que a decir de la verdad, mi vida nunca fue fácil; ya de pequeño me tiraban cosas, monedas especialmente y esto no resultaría un problema si no tuviera un carácter magnético, sí, siempre mi carácter, eso ha sido mi perdición, ya en el instituto las mujeres se veían atrapadas por el influjo y reflujo de mi magnetismo, cosa que me ganó más de un detractor y tractor además de alguna dificultad en el habla, debido a la falta de algún diente, producido por la irrefrenable necesidad de espachurrar sus bolsos contra mi juvenil rostro, éstos, claro, siempre contenían algún contundente objeto metálico, lo cual me consolaba un poco, haciéndome pensar que se debía a mi carácter, que como ya he comentado era magnético y no a mi tosco arte del cortejo, noble arte por cierto que nunca dominé del todo, bueno salvo aquella vez, pero no viene a cuento ahora reseñar aquel dulce acontecimiento.
Mejor centrémonos en los avatares e infortunios acontecidos a lo largo y ancho de mi vida, más a lo largo que a lo ancho desde luego, ya que toda mi familia siempre ha sido de contextura esbelta, por no decir delgada, tanto es así que mi abuelo Wenceslao que se ganaba la vida como ginecólogo, no tenía ningún problema en describirle a las mujeres embarazadas como eran sus hijos en una época en que no existían las ecografías, de hecho alguna vez al introducir su cabeza en el útero, mantuvo largas conversaciones con los bebés, al menos eso contó siempre, cosa que yo nunca creí, a todas luces era imposible, ¿quién iba a mantener una conversación de más de 3 minutos con mi abuelo que tenía una conversación, más aburrida que una batidora?. Esta mal que yo critique a la familia, pero Wenceslao era un tipo que a pesar de su extremada delgadez caía pesado, muy pesado, nunca supe si esta suerte de contradicción era una cualidad o un infortunio, me daba la impresión de que era una losa enorme que llevaba sobre sus espaldas y cuyo peso termino por aplastarlo, de hecho la utilizaron como lápida y escribieron sobre ella: aquí yace Wenceslao Pérez, un hombre ligeramente muerto por su propio peso. Todo aquello me afligió y llenó de congoja durante un corto periodo de tiempo, pues solo fue un leve recuerdo.
A mi familia siempre le perdió el carácter, menudo no era mi tío Epifanio, desde luego que no, un día recuerdo que contó un cuento mío, que leí en un libro de un tal Eric Von Mitrich , oriundo de las profundidades de la selva negra, muy oriundo, sea lo que sea que eso signifique. El texto en cuestión rezaba así: (En ese momento interrumpe Sergio, haciendo de espontáneo que desea contar una anécdota, sube y la cuenta. Yo quedo aturdido me siento y abro el periódico)

Si no puedo ganarme la vida como ladrón, ¿Qué haré para vivir? Una vez oí decir que alguien se ganaba la vida contando historias, por supuesto no hice caso y lo tomé como habladurías banales de la gente ¡Contando historias!, qué tontería, cualquiera cree que le van a pagar a alguien por contar historias, eso es absurdo. Aunque una vez conté una y a la gente le gustó, pero supongo que mis amigos invisibles no cuentan como gente. Igualmente voy a probar a contarla a ver si gusta:
El circo ha llegado a la ciudad…

Fin de la primera parte.

miércoles, 13 de julio de 2016

Opciones


Hoy recordé la gran cantidad de películas en las que el guión, tomando como base “Que Bello es vivir”, coloca al personaje principal en un universo paralelo, en donde tiene la vida que desea, para finalmente darse cuenta de lo efímera, falsa y triste que es esa vida, frente a la imperfecta, pero maravillosa y dichosa vida que realmente tienen, haciendo que el personaje valore las condiciones y detalles de su vida real. Pues eso, lo dicho “Que bello es vivir”, claro que con un detalle distinto y diferenciador de la maravillosa película original, el hecho de que la vida de fuegos de artificios donde todo parece maravilloso, pero donde no se puede encontrar la felicidad nunca, es la vida de una persona que teniendo pareja o no, no tiene hijos, y en contra posición la vida familiar rodeada de hijos que es, a pesar de las dificultades propias de dicha situación, la única opción para ser verdaderamente feliz. Este simple ejemplo de tele film de domingo ocioso, es un reflejo de una sociedad que en el siglo 21 no logra zafarse de la percepción cristiana de la vida y que no ve la paternidad como una elección sino como una obligación y que condena a la infelicidad a quien incumpla con esa sagrada obligación del ser humano de procrear, eso a pesar de que seamos más de 7000 millones de habitantes en el planeta con un futuro incierto por causa, en parte, de la sobrepoblación, en mi caso el no tener hijos ha sido una decisión personal movida por varios factores y consensuada con mi pareja, así que poco me importa lo que piense el resto de los mortales, pero no es el caso de una pareja que conozco, que deseando tener hijos han puesto todos los medios que en su mano han estado para intentar tenerlos sin obtener resultados positivos, pasando por tratamientos duros y tediosos durante años para finalmente asumir la imposibilidad como pareja de traer niños al mundo, una situación suficientemente dolorosa y frustrante ya de por sí, como para que películas de escasa calidad y una sociedad retrograda, les quieran hacer creer que nunca serán todo lo feliz que se puede ser y que si eres mujer solo lo eres a medias, triste muy triste. Yo he estado en lugares que la mayoría de la gente solo ve en documentales y he tenido experiencias que el común de la gente solo sueñan y no creo por ello, ni por un solo segundo, que yo sea más feliz que nadie, ni que la vida de los demás sea vacía por que no han tenidos las mismas experiencias gratificantes que yo he tenido, ni viceversa, La felicidad no se alcanza comprando un perro, teniendo un hijo, ni poseyendo mucho dinero, la felicidad no es eso, y si crees que lo es, pues suerte, la realidad siempre pone todo en su lugar.
Por cierto en el ejemplo que puse de la pareja que quiere tener hijos, al decir que habían hecho todo lo que pudieron, no incluyo el adoptar, ya que, a pesar de que es desde mi punto de vista es la opción más altruista en un mundo lleno de niños pasando hambre y necesidad, las condiciones económicas que se necesitan para lograr una adopción no están al alcance de toda la gente que desea adoptar, y este tema da para mucho y me lo reservo para otro post.

martes, 7 de junio de 2016

Las dos caras de los espectáculos de masas.








Los espectáculos actuales se basan en 2 formas de entretenimiento antiguos, como son; por un lado el teatro griego, en donde se buscaba que el espectador se identificara con el personaje principal y así vivir, durante el tiempo que duraba la obra, una experiencia vital que conllevaba un final con una moraleja, consiguiendo  de esta manera insuflar en los ciudadanos conceptos morales de forma profunda, lo que llamaban una catarsis. Y por otro lado está el circo romano, que cumplía la función de mantener entretenido al vulgo y en especial en la época final del imperio, donde la entrada era gratis y se repartía pan a los asistentes dando origen a la expresión: “Pan y circo”,  era una forma de lograr que el pueblo llano se desahogara de sus frustraciones diarias y de paso aliviara el hambre evitando así que se revelaran contra el orden establecido. Algunos espectáculos de masas como el cine, la tv, e incluso conciertos musicales, están basados en el primer concepto, la catarsis, en algunos casos convertida en una suerte de liberación personal que a veces, demasiadas desde mi punto de vista, es utilizada por los poderes fácticos  para implantar en el inconsciente colectivo conceptos, que propician los valores capitalistas. He de reconocer que en algunas ocasiones esto se debe a pura inercia producida por el simple hecho de vender y no tanto por la intención de manipular, sin que el resultado deje de ser el mismo, claro.  Por otro lado tenemos los espectáculos basados en el desahogo y la euforia, como pueden ser: los deportes de masas, las macro discotecas, los parques de atracciones, etc. Luego podríamos nombrar una tercera categoría en donde estarían incluidos los espectáculos que conllevan la esencia de los dos pilares anteriormente señalados, pero la realidad es que quizás todos los medios de entretenimiento masivos beben de las dos fuentes a la vez, con apenas pequeñas variantes entre sí, pero desde luego si algo tienen en común todas estas formas populares de entretenimiento es el permitir dejar de lado el individualismo para formar parte de una manada durante un pequeño periodo de tiempo y así liberar a la persona de la tensión y la presión que conlleva el ser un ente individual, este resulta un tema sumamente interesante que filósofos como Slavoj Žižek han abordado, este ha postulado que el capitalismo propicia el individualismo, con la intención de que se aumente el consumo de bienes a través de dos vías, la primera es simple y obvia, la multiplicación del consumo, los hermanos no deben compartir bienes, si no deben tener cada uno el suyo propio, los solteros deben vivir solos, los abuelos solos o en un centro, etc. Y la segunda no tan visible, es la de crear un estado de tensión constante en el individuo, producido por la necesidad de ser, especial, único, individual, claro que esto es solo una fantasía ya que ni la sociedad ve con buenos ojos lo diferente, ni un ser humano se diferencia tanto de otro como para que esta premisa sea viable, por lo tanto la persona cae en un estado de infelicidad que intenta llenar comprando cosas para ser diferente y especial para así alcanzar la felicidad, cayendo en un círculo vicioso eterno, Žižek dice que a pesar de los muchos errores que cometió el comunismo entre las cosas a recuperar está el trabajo social y la importancia del conjunto de la sociedad por encima del bienestar del individuo, o dicho de otra manera reducir el individualismo, reconozco que es una visión compleja y discutible, como no podría ser menos bienvenido de un filósofo como  Žižek.
Retomando el hilo inicial podemos concluir que los espectáculos de masas cumplen una función tremendamente útil para la sociedad como para el individuo de liberación y catarsis, siendo a la vez un peligroso propiciador de fanatismos y manipulación del vulgo.